PATATAS FRITAS ?
¿Has intentado abrir una bolsa de patatas fritas sin hacer ruido? ¿Comerte alguna sin que nadie en tu casa se entere?
Sentimos decirte que es prácticamente imposible, porque el sonido que hacen las bolsas no es casual, sino que está totalmente estudiado.
Varias marcas han concluido que el sonido producido por la bolsa aumenta la experiencia sensorial del usuario. Esto hace que el consumidor crea que las patatas fritas que va a comer serán más frescas y crujientes. Una buena estrategia para fidelizar a la clientela que, gracias a la estimulación sonora, contará con una opinión positiva sobre el aperitivo incluso antes de haberlo probado.
La competencia por hacer el mayor ruido llegó hasta tal punto que la compañía Frito-Lay sacó en 2010 una bolsa biodegradable que alcanzaba los 95dBA al abrirla, pero tuvieron que retirarla por las quejas de los consumidores.
El oído es tan importante que otras marcas que no usan bolsas, sino botes, hacen referencia al sonido en sus anuncios: “Cuando haces Pop,…”
Y lo mismo influye en la experiencia con otros productos. No sería los mismo abrir una lata de cerveza ?, descorchar una botella de champán ? o romper un pan ?con las manos sin su sonido característico.
Al final, la acústica también puede ser utilizada como una herramienta psicológica y de marketing porque la comida no entra solo por los ojos, sino también por los oídos.
