Tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Croacia impulsó un plan de reconstrucción de toda la costa del país.
Así, en la ciudad de Zadar, se encargó al arquitecto Nikola Bašić que diseñase un muelle para cruceros cerca del casco histórico para atraer al turismo. Pero Bašić no quería hacer una simple estructura de hormigón como las que poblaban el país, así que diseñó un espacio perfecto para ver la puesta del sol y volver a conectar a las personas con la naturaleza mediante la acústica: El Órgano de Mar o Morske Orgulje.
ÓRGANO DEL MAR
Se trata de un conjunto de 8 escalones con una galería subterránea de 70m de largo atravesada por 35 tubos de distinta longitud. El agua, al moverse, empuja el aire del interior de cada tubo haciendo que se mezcle en la cámara y salga por unas ranuras verticales ubicadas en el último peldaño generando distintos sonidos.
El órgano está situado en un corredor con mucho tráfico marítimo, lo cual provoca el oleaje suficiente para que esté en funcionamiento de forma continua.
Este movimiento permanente y aleatorio hace que el órgano nunca suene dos veces igual y se puedan escuchar multitud de acordes y registros.
Premio Europeo al Mejor Espacio Público Urbano
En cuanto a la acústica, incluso tuvieron en cuenta la normativa local y las posibles molestias que pudiese causar. Por ello, se diseñó para que, el 90% del tiempo, el nivel sonoro fuese inferior a 35dBA en las viviendas más cercanas (a 55m). Aun así, el proyecto contemplaba 3 posibles medidas correctoras en caso de que la realidad no se ajustase a los cálculos teóricos.
El Órgano de Mar es un ejemplo perfecto de la integración de la naturaleza, la arquitectura y la acústica y por ello recibió en 2006 el Premio Europeo al Mejor Espacio Público Urbano.
En este enlace podéis escucharlo.
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