Amortiguadores que salvan miles de vidas
El pasado 18 de septiembre, Taiwán sufrió uno de los peores terremotos de las últimas décadas, de 6,9 grados en la escala Richter y, aun así, uno de los edificios más altos y famosos del país apenas lo notó.
El Taipei 101 es un edificio que cuenta con 106 pisos y una altura de 508 metros. Sus oficinas tienen capacidad para 12.000 personas por lo que su caída hubiese significado una catástrofe. Sin embargo, cuenta con un sistema de estabilización que lo mantiene en pie durante este tipo de sucesos. Se trata de un amortiguador de masa de 660 toneladas y 6 metros de diámetro.
Los amortiguadores de masa sintonizados o TMD, son dispositivos que se instalan en las estructuras de los edificios para absorber energía mecánica y reducir las vibraciones.
Básicamente, consisten en una masa unida al edificio mediante resortes amortiguados, a modo de péndulo, cuya frecuencia de oscilación está calculada para ser similar a la frecuencia de resonancia del edificio, evitando movimientos excesivos y daños en la estructura.
Su origen se remonta a los amortiguadores empleados en el sector de la automoción para controlar la vibración de las partes móviles de los motores que realizan movimientos repetitivos.
Pero a diferencia de un motor, un edificio se enfrenta a fuerzas que son difíciles de predecir tanto en dirección como en intensidad, como son los terremotos o el viento. Por esta razón, no fue hasta los años 50 cuando se empezó a desarrollar este tipo de sistemas de amortiguación tipo péndulo, capaces de absorber todo tipo de vibraciones.
A día de hoy se usan cada vez en más sectores, incluso a pequeña escala, porque en todo tipo de proyecto de ingeniería es importante realizar un correcto estudio previo de vibraciones para evitar futuros problemas
